Entendiendo lo salvaje como la ordenación del mundo más allá de las fronteras humanas. Como una organización más compleja de lo que podemos catalogar y medir a día de hoy. O entendiéndolo como a mí me parezca, directamente.Así, quiero tender un puente hacia interpreta-sones -blog genial para toda persona que se considere aventurera musical-, lugar donde he podido (re)conocer a esta artista, y traer desde allí a este espacio a Kaki King. Una guitarrista espléndida que ya conocía sin saberlo, pues participó en la elaboración de la banda sonora de Into the wild -Hacia rutas salvajes en español-, una de las mejores películas de todos los tiempos, en mi opinión.
Esta banda sonora es una de las cosas más bonitas que han llegado a mis oídos y me ha acompañado incesantemente desde que la conocí en una de mis incursiones suecas.
Kaki King, nacida Catherine King, empezó clases de guitarra a los cuatro años, empujada por sus padres. Después de algún desencuentro que otro con el instrumento -se pasó a la percusión durante algún tiempo- se asentó como guitarrista en sus años de universidad en Nueva York. Ciudad donde, más tarde, tendría como público a Jeff Kranso de Velour Records. Y para 2003 ya tenía disco.
Una mujer extraordinaria que rompe moldes con una forma de tocar que combina la cuerda y la percusión y una mente creativa capaz de crear canciones que quitan el aliento. No os perdáis las uñas de la mano derecha a modo de púas y cómo en la otra las lleva recortadas.
Si queréis leer más sobre ella os recomiendo esta biografía -en inglés- o que busquéis su nombre el Google.
Imagen sacada de last.fm.