Sólo será posible llegar a la liberación social erradicando el sexismo. -KurtCo

A la que siempre forniqué

martes, 31 de agosto de 2010

Buenos días,

Hoy os propongo una canción y mi reflexión:

Eres tú, eres tú la chica con la que soñé.
Eres tú, eres tú, eres tú, eres tú a la que siempre forniqué.
Eres tú, eres tú, la chica con la que flipé.
Eres tú, eres tú y esta vez yo... lo sé.


Sus cálidas rastas se acercan a mí,
esos ojos azules, boquita de alcohol,
la rubia perfecta de mi corazón.
Sus pechos rosados me ponen a mil,
su culo bonito, empetado con un tanga rojo
que empieza en las piernas,
que sube, que baja, que viene, que va,
que cato un poco tus piernas y pam!

Eres tú, eres tú la chica con la que soñé.
Eres tú, eres tú, eres tú, eres tú a la que siempre forniqué.
Eres tú, eres tú, la chica con la que flipé.
Eres tú, eres tú y esta vez yo lo sé.

Pasaron los días y ya te caté.
Y lo que tú fuiste, nena, me dejó de poner.

Y ahora me quedo con otra mujer
que tenga más pecho, más culo, más rastas,
y sin pelo en la piel.

No eres tú no eres tú la chica con la que soñé.
No eres tú, no eres tú, no eres tú no eres tú a la que siempre forniqué.
No eres tú, no eres tú, la chica con la que flipé.
No eres tú, no eres tú y esta vez yo lo sé.

Ese pelo dorado ya no me supo convencer.
Esos ojos azules, lentillas de palo una ilusión.
La boquita de alcohol parecía un garrafón,
la rubia imperfecta de mi corazón.

Así que amiguito que sepas que nada es perfecto,
que hay peces que vienen, que peces que van,
que peces que cato, q pesco, q tiro, y q todos luego
vuelven al mar? se van, se van, se van.

No eres tú no eres tú la chica con la que soñé.
No eres tú, no eres tú, no eres tú no eres tú a la que siempre forniqué.
No eres tú, no eres tú, la chica con la que flipé.
No eres tú, no eres tú y esta vez yo lo sé.

Esta canción habla de un hombre que:
- Describe a la mujer perfecta como: rubia, con rastas, ojos azules, "boca de alcohol", con pechos rosados, culo bonito y un tanga rojo.
- Sueña con ella, flipa con ella, y, según dice, siempre la ha fornicado (si alguien me explica a qué se refiere esto, lo agradeceré). Sabe que es la mujer de sus sueños.
- Está con ella, y al cabo de X días ya no le excita.
- Ahora está con otra mujer, con más pecho, más culo, más rastas... y sin pelo en la piel.
- Dice que la rubia de rastas ya no es la mujer con la que soñó, ya no es a la que siempre fornico, ni con la que flipó, esta vez sabe que no.
- Canta que el pelo rubio de la chica no le convenció, los ojos azules eran lentillas, la boquita de alcohol parecía garrafón (vuelvo a pedir explicaciones a mis querid@s lector@s). La rubia ahora es imperfecta.
- Le dice a su amiguito que sepa que nada es perfecto. Que los peces vienen y se van.
Pese a que pueda parecer que esta canción nos pide que no caigamos en estereotipos, lo cierto es que nos incita a caer en uno muy gordo.

Me da a entender que es un hombre que después de "catar" (como si fuera un jamón) a la mujer que le parece perfecta, se cansa de ella, la ridiculiza y luego además le restriega en la cara que está con otra que tiene más culo y está depilada [Canteca de Macao tiene otra canción, Bellas, en la que dice, literalmente "y la gente se queda pill'á con los pelillos de mi sobaco". Aclaresmosnos. ¿Pelos sí o pelos no?]. Se deja deslumbrar por unas rastas rubias y unos ojos azules, cosa que no es culpa de la chica. Ella se pondrá lo que le apetezca.

Lo que hay detrás de esa aparente falta de prejuicios es en realidad un estereotipo de hombre superficial y manipulador que aparenta ser considerado utilizando el recurso facilón de cambiar a la "guapa" por la "fea" o a la "rubia delgada" por la "morena tetona". Y todas nos quedamos encandiladas por lo profunda que es la canción y los discos se venden como churros, ¿no?

Pues no. A todos y a todas nos pasa lo de encandilarnos y desencandilarnos, pero lo de restregar y ridiculizar es mejor dejarlo a un lado. No se trata de cambiar un estereotipo por otro, se trata de dejar de juzgar a las mujeres por cómo se visten, si usan maquillaje, lentillas, tangas o un mono de pintar.

Asípues, amiguit@s, mi consejo no tiene nada que ver con peces ni con rastas. Tiene que ver con mirar más allá de lo que quien escribe una canción o hace una película te quiere hacer ver. Sed crític@s y no os dejéis encandilar por una falsa buena moral que puede resultar ser tan dañina o más que una mala moral.

Dedicada a Melenas.
Imagen extraída de aquí.

Post scriptum:  se me olvidaba hacer notar eso de que una mujer es atractiva mietnras no se "cata". Y que una vez el hombre se acuesta con ella, pierde el interés. Ciertamente es una canción con un mensaje harto igualitario y contrario a los estereotipos.

Actualización: Hay otra versión de la canción en la que cambia "con más rastas y sin pelo en la piel" por "sin rastas y con pelo en la piel". Ahora ya sí que no entiendo a este grupo.

No confundamos progresismo con despotismo

sábado, 10 de julio de 2010

¿Por qué somos más progres si obligamos a una mujer a quitarse su hiyab?

Me llevo un tiempo dando cuenta de que existe un concepto generalizado y silenciado, obviado, ignorado pero aún así ampliamente utilizado, de que la mujer es como una niña ingenua que no tiene edad para comprender el mundo ni lo que le conviene y a la que hay que proteger de todo a toda costa.

Me estoy refiriendo a las mujeres musulmanas de España y el resto del Europa que usan el hiyab y de la prohibición del burqa en Francia, que ahora parece que también nos da envidia en España.

Llegan musulmanas a España, otras nacen ya aquí. Llegan con el pañuelo en la cabeza o la decisión de ponérselo la toman aquí. Y me doy cuenta de que no me importan los motivos por los que se los ponen cuando socialmente nos empezamos a plantear prohibírselo. ¿Cómo tenemos tan poca vergüenza?

Darán mil razones de oro quienes han decidido instaurar estas prohibiciones, por los derechos de la mujer o por seguridad, pero independientemente de ellas, la realidad es que se sigue obviando la capacidad de decisión de la mujer. Se decide por ella y se la obliga a cumplir con la obligación que un gobierno de turno ha decidido. 

¿En esto consta el progreso? ¿En obligar a la gente a ser tan guay como yo?

Dudo que con esto se consiga otra cosa que alejar a la mujer musulmana de aquellos lugares en los que se les prohiba vestir su ropa, aunque haya sido impuesta por sus maridos o familiares. Espero equivocarme.

Imagen de replicante

Conduciendo...

sábado, 19 de junio de 2010

¿Hacemos chistes de lo que creemos o nos creemos los chistes?

La red está llena de "demostraciones" de que las mujeres conducimos peor. Que nos maquillamos mientras conducimos. Que nos paramos en mitad de las intersecciones.

Sin embargo, la realidad es que un seguro de coche cuesta menos, en igualdad de condiciones, a una mujer que a un hombre, por la sencilla razón de que nos la pegamos menos. Aunque, por supuesto, para cada cosa buena que tenemos las mujeres como grupo, sale algún machista ofendido que excusa que somos más prudentes por biología, por proteger a nuestras crías, que somos bondadosas por naturalea, o que conducimos coches menos potentes.

Pero la realidad no deja de ser la realiad: nos la pegamos menos.

Y no sólo eso. Conducimos bien. Ya he dejado de contar la de tías que veo al volante de coches pequeños, grandes, potentes, sencillos. Tías que me adelantan porla autovía, tías que van lentas de narices, tías que me ponen histéricas, tías con las que me pico, tías que me dan ganas de casarme con ellas tras 0.15 segundos de contacto visual y de haberme enamorado su forma de conducir.

A la vez, ya he dejado de contar la de tíos que se sacan los mocos mientras les adelanto. La de tíos lentos que salen de intersecciones con ceda el paso, que me veían llegar, y me hacen frenar la marcha para no estamparme contra ellos. La de tíos que necesitan 80 maniobras para aparcar. La de tíos que casi me arrancan el retrovisor al adelantarme.

¿Conclusión personal? Al margen de lo que diga el populacho, y sin haber consultado ni un sólo estudio científico que mida las cualidades de conducción de uno y otro sexo, en mi experiencia me he topado con GENTE que conduce bien, y GENTE que conduce mal.

Empeñarnos en hacer guerra de sexos es lo más contraproducente del mundo, y en realidad no hace más que acentuar la falta de horizontes de quien se empeñe.

Imagen de Kazik-Na-Zywo

El amor y las expectativas

domingo, 13 de junio de 2010

¿Sabemos querer? ¿Sabemos de qué va esto del amor? ¿A caso impota?

Tradicionalmente esperamos un@s de otr@s que no nos metamos en la cama de nadie hasta el matrimonio, y entonces meternos en la cama con la misma persona cada noche hasta el día en que el cuerpo no aguante o que algún tren descarrile los latidos de nuestro corazón.

Pero, ¿somos así? ¿Funcionamos en base a esos valores?

La realidad me dice que no. Que los que son monógamos son los patos. Los pingúinos. Una especie de ratón de la pradera.

Pero no nosotros.

Por una sencilla razón: si fuéramos monógamos, lo seríamos. Las parejas no se romperían. Las infidelidades no existirían. Los hombres con harenes tampoco.

No. Somos. Monógam@s.

Método científico (recordemos que esto es un artículo de opinión y me tomo mis licencias): falseémos. Teniendo como hipótesis "la especie homo sapiens sapiens es monógama", ¿se puede falsear? Sí. ¿Sómos monógam@s siempre y en toda situación y lugar? No. 

Hecho. No. Somos. Monógam@s.

Tenemos la expectativa de que cuando mantienes una relación amorosa/sexual con una persona, no debes mantener otras paralelas. ¿Por qué?

No digo que obvie el tinglao tal cual está montado. Las infidelidades nos duelen. Por naturaleza o por cultura, ¿qué más da? La realidad es que nos duelen. No os invito a ser infieles. Simplemente pregunto, ¿por qué?

Yo quiero a una madre y quiero a un padre. Quiero a dos hermanos y a dos hermanas. Quiero a amigas y a amigos. Y también puedo querer a más de una pareja.

Que yo sea así es fruto de que pongo en práctica mi libertad. De que me he dado el tiempo y el espacio de seguir lo que me pedían la mente y el cuerpo. A veces sale mal y aprendo que por ciertos caminos es mejor no transitar. Pero en general he llegado a estar en paz conmigo misma.

Y que cuando esté con una persona y sea fiel, será un compromiso real y no la falsa expectativa de ser la princesa rosa de un príncipe azul. No será una constante lucha entre lo que creo que tengo que ser y lo que soy. Será aceptar mi persona tal cual y decidir de forma consecuente "vale, miss, yo podría acostarme con ese de ahí, sí, ese apoyado contra la máquina expendedora y que no para de mirarme de arriba a abajo, pero no lo voy a hacer" en vez de un "ay, esto no puede ser, tengo ganas de comerle la boca al tío ese, esto debe de significar que no quiero a mi churri".

Hay tanto libro y tanta tontería ahí fuera, tanto blog y tanta web que intenta explicarte cómo ligárte a la persona de turno, lo que tienes que hacer y lo que no. No hay secretos. Sólo hay que salir al mundo y experimentar, vivir. Pero con libertad.

No digo que no tengáis que escuchar lo que se espera de vosotr@s, porque siempre está bien conocer eso.  Y menos aún sugiero que haya que traicionar los ideales propios. Pero nunca está de más preguntarse si lo que hay ahí fuera es lo que quieres. Si te va eso de ser como tradicionalmente consideramos que hay que ser.

Me encata que seáis libres. Me encanta conocer a mujeres amas de casa tanto como a mujeres business, siempre que sea por vocación. Sin obligaciones ni coacciones ni mentiras. Hombres que hacen punto de cruz o macho mens que eligen seguir o no los roles establecidos. Libremente.

Imágen de tyt2000

Bipolaridad

miércoles, 26 de mayo de 2010

Con esto de las reivindicacioens sociales a veces obviamos aspectos de la realidad que merecen ser explorados. Por ejemplo aquello de la puta/madonna. Una mujer asexual, sumisa y entregada a su marido y hogar para tener en casa y otra diferente sin miramientos, con gran apetito sexual, aunque igualmente dispuesta a satisfacer los deseos masculinos, sólo que de otra manera. La primera es digna, la segunda no. Sin embargo según el tío, quiere las dos mujeres o quiere una y se maldice por querer la otra.

Pero ¿cómo se vive desde dentro? Esa dicotomía. ¿No hay una falta de felicidad en ambos casos? Porque, normalmente, cuando se tiene esa mentalidad tengo entendido que viene acompañada de una serie de mandatos para el hombre, como los hay para la mujer. Igual que ella ha de ser blanca y pura, él ha de ser el protector, noble y leal. Que aunque las deslealtades de los hombres no pasen por juicios morales en según qué circulos sociales, el mandato social del país en el que vivimos es el mismo: monogamia.

De jóvenes aceptamos ser balas perdidas, cometer errores y meternos en la primera cama que nos traiga el viento sin atender a razones. Sin embargo, si a los 40 años ya estás casad@, con hij@s y hastiad@ de la vida, es que tus valores no eran tan progres como creías. Que en el fondo lo que valoras es lo mismo que tus mayores: monogamia.

Por eso me pregunto si realmente uno puede dormir con su mujer todos los días, luego salir a un prostíbulo a consumir decadencia y tener un mundo interior en el que de gusto estar. Me pregunto si esos hombres siquiera tienen un mundo interior. ¿Pueden tenerlo?

La verdad es que pensaba que esta reflexión iba a ser muchísimo más interesante. Pero llego a la conclusión de que no me interesa en lo más mínimo lo que les pase por la cabeza a esa clase de persona. A veces se me ocurre alguna idea interesante y cuando me pongo a desarrollarla me doy cuenta de que no tenía tanta miga.

Prefiero dedicar mi tiempo a vivir cerca de gente que no responda a estos patrones y desde luego gente que no me juzgue en base a un tamiz bipolar. Me dan escalofríos sólo de pensarlo.

Imágen de monwee

Coches femeninos

lunes, 10 de mayo de 2010

Hoy os voy a deleitar, mis querid@s y escas@s lector@s, con un análisis de publicidad, para el cual voy a establecer dos normas básicas:

1) Si en el anuncio conduce una mujer, el anuncio va destinado a público femenino. Si por el contrario lo conduce un hombre, el anuncio va destinado a un público masculino.
2) Si el anuncio está destinado a un público femenino, entendemos que es porque el coche se ha diseñado pensando en las necesidades de las mujeres y son por tanto el objetivo de toda campaña publicitaria que tenga por objetivo vender coches del tipo anunciado.

Mercedes Clase A.
Escena 1: Chico y chica se besan de noche junto a coche. Padres de chica aparecen. Chica tiene que entrar corriendo en casa. Chico se queda junto al que doy por hecho es su coche. Chico trepa hacia ventana de chica.
Escena 2: Padre descubre a hijo infraganti pintando la pared. En vez de regañar, pone un marco alrededor de la obra de arte.
Escena 3: Hombre trajeado saca cerdo con correa del maletero en una ciudad.
Escena 4: Madre hace a hija mirar por la ventana y le da un mordisco a su helado aprovechando la distracción.
Escena 5: Niño y anciano haciendo carrera de karts.
Escena 6: 3 hombres trajeados dentro de coche. 1 hombre trajeado trae 4 cafés al coche. El coche se aleja y los ocupantes ríen. El de los cafés se acerca y el coche se vuelve a alejar.
El final del anuncio es una sucesión ininteligible de imágenes con diversas personas conduciendo el Mercedes Clase A.

De las 6 escenas que toman más de medio segundo, sólo una incluye mujeres.

Citroen C3.
Hombre se despierta, cambia su despertador por una minicadena. Sus zapatillas por unas converse. La ducha vacía por una mujer desnuda secándose en ella. Un sofá vacío por un sofá con un chico y una chica. Un perro pequeño por uno grande. Un coche X por un Citroen C3. Una ciudad por un paraje campestre. Hombre conduce. Mujer de la ducha copilota. Pareja del sofá ocupa la parte trasera.

Citroen C3 Visiodrive
No, en este tampoco conduce una chica.

Mini.
No, tampoco hay chica.

Dacia Logan.
Adivinad.

Opel Corsa.
¿Realmente tengo que explicarlo?

Conduce chico.

Después de esta retahila de anuncios, os voy a poner los dos que he encontrado con chcias al volante:

Hyundai i20.

Nissan Micra.

No existen argumentos para decir que los coches pequeños son para mujeres más fuertes que la publicidad emitida por las propias marcas que los producen.

¿Faros grandes que se parezcan a ojos femeninos? Perdona, pero el Nissan Micra, es decir, el 50% de los anuncios con mujeres al volante, tiene los faros bastante más pequeños que el Peugeot 207, cuyo conductor en el spot es un mozalbete. En cualqueir caso y tirando de impretinencias al más puro estilo de Freud, podría decir que probablemente los coches con faros grandes se publiciten para hombres que los identifiquen con mujeres, para así sentirse atraídos por el coche.

Vamos ahora con un coche diseñado por mujeres para mujeres. ¿Cómo os lo imaginais, pequeñ@s saltamontes? Rosa fucsia, redondeado y con unos faros graaaaandes y femeninos? ¿Pestañas, tal vez? ¿Conejito de playboy? ¿Un maletero grande y espacioso para llevar todos los zapatos que nos acabamos de comprar en el centro comercial con la tarjeta de crédito de nuestros maridos? Me complace decepcionaros: http://www.gizmag.com/go/2672/

Si encontrais más spots de coches pequeños conducidos por mujeres que por hombres, por favor facilitadme las fuentes para que me retracte.

Con este post quiero dejar una cosa muy clara: cuando hagáis afirmaciones del tipo "los coches pequeños son para mujeres", adjuntad un criterio válido más allá de la arbitrariedad de vuestros cerebros a veces demasiado tópicamente masculinos. Y si no, mirad el anuncio de la entrada anterior.

Dulce inocencia

martes, 4 de mayo de 2010



"¿Por qué harán todo tan pequeño si a los hombres nos gustan las cosas grandes?"

Porque no sois el centro del universo. Por eso.