Sólo será posible llegar a la liberación social erradicando el sexismo. -KurtCo

Esta va de putas

martes, 27 de abril de 2010

¿Qué imagen das cuando llamas a una chica que te gusta puta?

Esto me pregunto yo cada vez que suena cierta canción en la radio.

Primero, el buen señor que canta te cuenta que una mujer es muy especial. Nada que puedas comparar con la típica puta de barrio. Intenta buscar las palabras para describirla sin ser irrespetuoso, siendo que ya se ha metio con toda mujer que viva en un barrio. Sin embargo remata la faena con "joder, eres una puta sexy".

Yo flipo.

Llegas a un sitio y te gusta una tía. Ya la conocías de vista. Te gusta mucho, pero mucho. ¿Y vas y la llamas puta?

No se suele llamar puta a alguien a quien respetas. Y si lo haces y aún crees que respetas a esa persona, deberías revisar la palabra en el diccionario y sus connotaciones sociales.

Así que. te gusta alguien a quien no respetas. O bien no respetas a quien te gusta. ¿En qué clase de persona te convirte eso?
Moraleja, chicas: da igual cuánto le gustéis a una persona, si os llama puta es que no os respeta. No sabe lo que os está llamando, no le ha dedicado el tiempo a pensarlo, o no le importa. Ergo, falta de respeto.

También cuenta todo apelativo que implique que vendes tu cuerpo a hombres desconocidos los cuales a menudo no conocen lo que es la higiene personal, hombres desagradables y muchas veces violentos. Y que además tienes un alto riesgo de contraer enfermedades, de ser violada, golpeada y extorsionada. Reitero, cualquier apelativo que implique que esto es lo que haces, cuenta para esta entrada.

¿Quejas?

Imagen de tenyasha2

Los apellidos son cosa de hombres

miércoles, 7 de abril de 2010

Llevo muchos años peleándome con mis apellidos. Si los miramos como un análisis genético, no nos dice más que el porcentaje que llevamos de genes de cada familiar.

Primer par de apellidos: 50% de padre y 50% de madre.
Cuatro primeros apellidos: 25% de cada abuelo o abuela.
Ocho primeros apellidos: 12'5% de cada bisabuelo o bisabuela.

Visto así, la verdad es que los apellidos me parecerían bastante itnercambiables. Qué más le dará al mundo que me ponga primero el primer apellido de abuela, ¿no?

Pero es que resulta que el primer apellido de mi abuela es en realidad el apellido de su padre. Si quiero seguir el linaje femenino de mi familia tengo que saltar de apellido en apellido, y qué curiosidad: de caad apellido podría buscar linajes enteros masculinos. Es como un árbol cuyas ramas están formadas por el cromosoma Y, y cuyas hojas son los XX. Habría que ir saltando de rama en rama para bucar las hojas que son hijas unas de otras.

Así pues he llegado a la conclusión que las mujeres en realidad no tenemos apellidos. Nos limitamos a llevar los de los demás.

Por eso probablemente me cambie los apellidos de orden. Aunque sólo sea para fastidiar.

Decepción

sábado, 27 de marzo de 2010

Encuentro una canción. En la tele, en la radio, en la discografía de algún grupo que me he bajado. La escucho una vez, me hace gracia. Escucho otras. La vuelvo a escuchar. Me hace más gracia. La pongo un par de veces seguidas, pillo el estribillo o alguna frase suelta con la que me identifico y me engancha. Me duermo pensando en ella, me despierto pensando en ella, me ducho cantándola. En la oficina cuento las horas hasta que pueda salir, meterme en el coche y escucharla cada vez a más volúmen, hasta que la gente se gira a mirar a la macarra que va con la música a toda caña en una canica de coche.

Un buen día decido leer la letra que no he sabido entender entre los chrridos de mis altavoces y me encuentro con que una vez que soy una puta no soy nada más. ¿Perdón?

Pues sí, releo la letra al llegar a ese punto y resulta que la chica que canta me está contando cómo le robé a su novio y por eso soy una puta y que no me va a perdonar y que ahora ella tiene al chico así que me puedo ir jodiendo. Que en el mundo hay miles de chicas que hacen las cosas igual que yo y que no valen una mierda. 

¿Perdón?

Después de leer algo así ¿cómo podría tolerar escucharlo diariamente? Por mucho que me encante la música, el aspecto melódico/instrumental. O incluso parte de la letra cuando no me cuenta lo puta que soy.

No puedo tolerar escuchar un grupo cuya carta de presentación incluye esa canción. No puedo escuchar a gente que considera que esas ideas son correctas. No puedo, porque estaría traicionándome a mí misma además de exponerme a insultos que no me afectan de manera positiva en absoluto.

Así que, gente que me lee y gente que no me lee. No voy a escuchar más a Paramore. Me han traicionado, como una relación idílica que termina en trágico desencanto. Igual.

La fidelidad masculina demuestra inteligencia

miércoles, 24 de marzo de 2010

Wow. Acabo de encontrar esta noticia a través de un blog que también acabo de encontrar. Esto es una bomba. No sé ni por dónde empezar.

Primero los enlaces a la entrada del blog y al estudio original: Mejora Emocional y BBC Mundo

Un señor coge dos bases de datos de gente de Estados Unidos y las cruza. De ahí se da cuenta de que los hombres que han afirmado que valoran la fidelidad en la pareja poseen un coeficiente más alto de los que no la valoraron.

De esto salta (o el artículo dice que lo hace) a la conclusión de que los hombres fieles están más evolucionados por una serie de razones bastante simplonas y reiteradas. Hombre de las cabernas insemina mujeres del clan. Unga bunga. Hombre de las cabernas tener menos tiempo para ser inteligente. Unba bunga.

Obviando esto, me hace mucha gracia el final de ambos artículos. En el del blog nos dice la chica que "diversos estudios sostienen" que quien vive en pareja vive más. Que tal vez sea cierto, sin embargo yo contrapongo el dato de que las mujeres en pareja disminuyen su calidad de vida mientras los hombres la acrecentan.

En el artículo de BBC Mundo nos comenta el Sr. Kanazawa que la fideildad femenina no supone ningún avance evolutivo porque siempre hemos sido relativamente monógamas.

Pero, Sr. Kanazawa, ¿no ha mirado usted el coeficiente intelectual de las mujeres que sean promiscuas? A lo mejor no es que la fidelidad sea síntoma de inteligencia, sino que, citando al propio estudio, "las personas inteligentes son menos propensas a creer en Dios o [a tener] puntos de vista conservadores".

Sin dinero, y sin preocupaciones

martes, 23 de marzo de 2010

Me he encontrado hoy con esta web que, además de ser enormemente util, no tiene ningún problema en utilizar un languaje sorprendentemente inclusivo. Me he enganchado desde la primera línea.

Cariño

miércoles, 17 de marzo de 2010

Ayer salió en las noticias la Angloaustraliana que después de cambiarse de sexo decide que tampoco le convence y quiere ser de género neutro. Se pregonó como el nacimiento de un tercer tipo de identidad sexual y todo el mundo aplaudía con gran efusividad.

Bien, pero ¿se da cuenta alguien de un género de persona que vive entre nosotros desde hace décadas y que carece de identidad alguna, ni sexual ni personal ni nada de nada?

Así es, señoras y señores. Les presento a los "caris", esa subespecie urbanita y a veces rural de homo sapiens que nadie sabe lo que es pero que nadie cuestiona.

Los y las caris son personas que responden a este apelativo. Sólo se relacionan con otros caris y su lenguaje de comunicación se basa en reiteradas alteraciones de su nombre, "cariiii" "ay caricaricari" "cariñitíiiiin", etc. Se alimentan de la saliva de otros caris y, en los momentos en que deciden ampliar su dieta, no desaprovechan la oportunidad de fortalecer sus lazos sociales alimentándose a mano unos a otros. Les gusta estar en compañía de otros caris, pero nunca dirán que no a una reunión con personas normales, ocasión que celebrarán con efusivas demostraciones de identidad cari. Se siente muy orgullosos de su identidad y desean que sea obvia a los ojos de cualquier persona que se pueda encontrar con ellos.

No me gusta que me llamen cari.

Ilustración de idance4ever

Cambio de aires

lunes, 15 de marzo de 2010

He reformulado el título del blog. "Diario de una rubia feminsita" era un titulo provisional cuya única función era que publicara el blog de una vez aunque no tuviera claro cómo quería que se llamara. Ha probado ser un título bastante inútil y anticuado, además de cursi. Y como sigo sin saber cómo llamar a este espacio le he puesto un nombre aleatorio, ya que no creo que las ideas que promuevo requieran de un marco que les impida empapar todos los ámbitos humanos. No quiero que esto sea una caja de gritos inútiles aparcada en un rincón cualquiera de un servidor cualqueira. Me gustaría que llegara a más, y para eso prefiero no heredar conflictos anteriores con un título neutro.

Solía considerar que llamarme feminista y reivindicar el movimiento como tal era una necesidad, que la gente se tiene que acostumbrar a escuchar esta palabra y no pensar en lesbianas gordas, rapadas y con camisas de franela quejándose con voz chillona de cosas incómodas. Sin embargo, me he dado cuenta de que utilizar ese término mantiene la idea de que la mujer es una víctima pasiva a la que hay que subir en brazos para que llegue a coger el tarro de las galletas que está sobre el armario. A parte de ser unidireccional.

Así que después de haberme llamado durante bastante tiempo feminista, hoy me reconvierto en anti-sexismo. O simplemente en persona libre.

De todas formas, siempre puedo volver a cambiar el título.